Carta a mi madre en Cuba, ¡le gustó mi canción!

Escrito sobre mi canción rap-Jazz “Casi siempre llovía al sureste de Camagüey”
Hola mi Vieja, como te comenté hace un rato, este intercambio nos va a gustar, y nos va hacer olvidar los problemas de la vida, deseo que así sea, si puedes se lo enseñas a la poeta de la familia la tía Yiya, Te quiero mucho.
Ahí va:
Título explicación: hay una canción de Albert Hammond que salió en 1972 que se llamaba  Nunca llueve al sur de California en ingles, “Never rains in southern California” que por cierto un día escuche a los Barry Gees (Bee Gees), en una entrevista televisada decir que se la habían intentado comprar a Albert Hammond, pero que este nunca quiso vendérsela, bueno pues el título de mi canción parafrasea a esta, decidí ponerle el Título a mi canción “Casi siempre llovía al sureste de Camagüey”
Como sabrás no tengo buena voz para cantar, pero como está de moda el rap, decidí que podía hacer algo rapeado, igualmente a pantalones escucho mucho rap, pues a Pedrito le gusta y ya me ha influenciado, incluso he querido hacerle un guiño a él y sus amigos acá de que yo también soy joven, que cará.
primera parte de la letra:
La lluvia cae y rueda por el techo
aún caliente humea la canal
se desliza, se acumula, balancea y va a parar
como un mensaje estelar sobre mi pecho.
Comentario:
Te recuerdas que cuando llovía y me dejabas bañarme en el aguacero, muchas veces yo apartaba los tanques donde almacenábamos el agua de lluvia que luego tu utilizabas para lavar, o para cocinar, pues la yuca por ejemplo se ablanda mejor con agua de lluvia, entre otras utilidades, yo hacía esto para que el agua que caía del techo y luego a la canal cayera en mi pecho, tanta era la calor del día que esto era como una bendición divina, yo trataba de mirar al cielo pero el aguacero intenso casi no me lo permitía, y de pronto salía tu cabeza por la ventana—“¡Muchacho deja que el agua caiga en el tanque que luego no tengo para lavar!” ja, ja.
Sigue el rap:
Luego en la noche juego a contar estrellas,
historias de miedo, también a filosofar,
¡hay una estrella que ayuda a navegar!
y en unos ojos negros descubro la mas bella.
Comentario: pues seguro te recuerdas que muchas noches nos reuníamos la peña de muchachos sentados en el portal alto de la tienda “La Maravilla”, ya cerrada a esas horas de la noche, y allí contamos historias, recuerdo que nuestro vecino y prácticamente hermano mío Nené, o Rafelito, hacían unas historias de miedo que luego todos teníamos que vocear a nuestras madres para que nos abrieran la puertas de nuestras casas lejanas, (escasos 50 metros, ja, ja) para lanzarnos a correr y entrar como bólidos a toda carrera porque estábamos cagados de miedo. Igualmente cuando nos poníamos en el portal del amigo Lolo, cuando cortaban el fluido eléctrico y el cielo nos ofrecía su hermosa vista estrellada y el viejo Lenzo comenzaba sus tertulias sobre las estrellas, y nos contaba que aquella estrella que se ve allí ayuda a los marinos a navegar. Y la vez que me enamoré de una chica que visitaba por esos años el barrio, no digo nombre, ja, ja, y en esas tertulias cuando ella miraba el cielo yo miraba el cielo en sus grandes ojos negros, ya sabes, mi timidez enfermiza hizo que nunca llegara a nada, huy, esto pondrá celosa a mi esposa Zaida pero, es parte de mi vida adolescente.
Sigue el rap:
Hay un sol de oro que en el mar se escondió,
tras las colinas ya se opaca el cielo,
una paloma abriga su polluelo,
la luna llena susurra que ya el palmar se durmió.
Y sigue:
Ya en el patio lista esta la carreta,
el sol se asoma despertando la sabana,
un beso, tabaco, café de la mañana.
Guajiro se despide soñando cumplir la meta.
Comentario:
Bueno, esto es un homenaje a mi viejo que ya no está, en verdad esta imagen nunca la vi en realidad, solo en las historias que él hacia de su niñez, de que siempre quería ir con abuelo a trabajar transportando la caña de azúcar en la carreta tirada por bueyes, me contaba que eran privilegiados pues, por esos años tener una carreta era como ahora tener un camión grande, que aprovechaban incluso la luz de la luna llena para ir a trabajar a las 2 de la madrugada, por aquellas guarda-rayas, con el lodo que le llegaba al eje de la carreta, con sus utensilios para hacer café carretero, que el abuelo no quería llevarlo pero que el le seguía como su sombra.
Bueno vieja, enséñaselo a Tia Yiya, y a los amigos-hermanos del barrio, ya que te ha gustado la canción tanto, espero tus comentarios, ja, ja, un beso grandote, te quiero mucho, tu hijo, Piri.
Casi siempre llovía al sureste de Camagüey

About peari

Pedro Ortiz de la Iglesia. (Peari) Ciudad de Camagüey, Cuba, (1963). Desarrolló su infancia en Elia, hoy municipio Colombia, al sur de la provincia cubana de Las Tunas, surge de una familia obrera-campesina. Graduado de Profesor Instructor de música por el C.S.P Francisco Muñoz Rubalcaba de la provincia de Las Tunas (Cuba), y Licenciado en educación musical por el Instituto Superior Pedagógico de Camagüey (Cuba). Diez años de trabajo como profesor instructor de música,en la Casa de la Cultura, Cándido Gonzales , (municipio Colombia, Las Tunas, Cuba). acumularon numerosos logros y reconocimientos a su favor, multi-instrumentista, trabajador incansable, perseverante, inconformista, perfeccionista. No había cumplido su primer año de trabajo como profesor instructor y ya obtuvo premio con su primer agrupación "Antofagasta", formada por niños de su pueblo (Colombia, Las Tunas), en el festival nacional de niños de 1985, en Playas de Tarará, Ciudad de la Habana, educó e inculcó el amor a la música de muchos niños que hoy son excelentes profesionales de la música. Orden Manuel Nápoles Fajardo, "El Cucalambé" distinción que otorgan a personalidades destacadas en la cultura en la provincia de Las Tunas, Cuba. Recuperó la banda de desfile y de concierto de su Municipio, formó y dirigió agrupaciones como "Aimará", dirigió y revitalizó a las dos agrupaciones de música profesional popular de su municipio, "Cuarto Ciclo" y "Estrellas del feeling". La situación económica le hizo saltar a Ciudad de La Habana, quemando al sol su piel de descendencia gallega, entre ron, tabaco,guitarra y bongó, tocando a los turistas en la arena de la hermosa playa de Santa María del Mar, en La Habana del Este, comenzó a abrirse camino de nuevo… La Habana lo removió, lo masticó, le impuso las pruebas de las urbes, cuando se dio cuenta que siempre salía a flote se dedicó a enseñarle y por último, y como a todos… le hizo terminar amándola… Posiblemente el septeto “Cagüairán” haya sido el precursor de la utilización de un saxofón entre las agrupaciones de La Habana vieja, en el circuito de la música que se tocaba en las terrazas y recintos para los turistas que visitaban y visitan esa zona… Con Cagüayrán primero y dirigiendo el quinteto "Son del Caribe" después son invitado a promocionar la música cubana, a la región de Cartagena, España, donde luego de muchas exitosas actuaciones reside actualmente con doble nacionalidad, cubano-española. Actualmente combina el trabajo de la música, la producción musical, y las actuaciones con el oficio de carpintería de montaje. Aunque ya había autoeditado un primer disco “Piri”, (año 2000), con temas internacionales interpretando el saxofón alto, es con la autoedición de “Moonlight sax” (año2011), con saxofón alto y guitarra como instrumentos líderes, donde demuestra la madurez musical alcanzada, un CD de 10 temas, todos compuestos, arreglados y orquestados por él, repleto de fusión latina, y de coloridos sentimentales, que van desde la euforia , el amor, hasta la añoranza y la melancolía.
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